El guía humano y las técnicas de "seguir"

A veces puede ser más seguro servir como guía humano para una persona ciega en lugar de darle instrucciones verbales. Para actuar como guía humano, hay que iniciar el contacto, ofreciendo su codo rozándole contra el brazo libre de la persona, al lado opuesto del perro-guía. La persona ciega agarrará el brazo del guía más arriba del codo y dejará caer el asa del arnés, lo que le indica al perro que en ese momento no tiene que guiar.

Usando otro método el cliente le puede dar instrucciones al perro-guía de "seguir" al guía humano. En este caso, el guía humano caminaría delante de la persona ciega a una velocidad normal, informándole cuando se están acercando a giros, a puertas, a escaleras y a desniveles. Camine con ellos al cruzar la calle y guíeles a la acera de enfrente. El perro-guía reanudará sus funciones una vez en la acera.