Los perros-guía en el lugar de trabajo

El empleado, y el usuario de perro–guía de Leader Dogs, necesitarán asistencia en la transición al lugar de trabajo una vez terminado el entrenamiento con el nuevo perro-guía. Tanto como si la vida con un perro-guía es algo nuevo o el usuario tiene experiencia, habrá un período de ajuste para todos los involucrados. La siguiente información les ayudará al perro-guía y su a dueño a integrarse con éxito en el lugar de trabajo.

El usuario del nuevo perro-guía de Leader Dogs

Un usuario de perro-guía sin experiencia y su perro necesitan tiempo para adaptarse a los lugares de trabajo y sus rutinas. Para facilitar la transición, es recomendable cambiar temporalmente la hora de inicio y el final de su jornada de trabajo, si esto es adecuado en su empresa, a fin de evitar la conmoción asociada con el cambio de turno.

Si el empleado necesita asistencia aprendiendo nuevas rutas o zonas, un guía humano (o una persona vidente) puede ofrecerle su brazo izquierdo. La persona que es ciega agarrará el brazo por arriba del codo y caminará medio paso detrás. Durante el uso de un guía humano, el perro va a estar al lado izquierdo de su dueño, pero éste no tendrá el asa del arnés en la mano.

El guía vidente deberá describir lo que les rodea, indicando detalles tal como la textura del piso, el ruido, la hora, la distancia del trayecto y la velocidad a la que caminan. También se deben de indicar las salidas de emergencia.

Al principio, es posible que el usuario de perro-guía quiera atar al perro a la silla en su puesto de trabajo y usar un guía humano o usar un bastón blanco plegable. Aunque esto es aceptable, es importante que el perro-guía se familiarice con el nuevo entorno, tan pronto como sea posible.

Los usuarios con experiencia

Los usuarios de perros-guía con experiencia podrían necesitar emplear los métodos anteriormente mencionados si el ambiente de trabajo es nuevo para ellos mismos o para el perro-guía. Cuanto mejor sea la orientación y la movilidad de una persona, más rápido se familiarizará con un nuevo ambiente. Una vez que el usuario de perro-guía de Leader Dogs se familiarice con su ambiente, sólo queda enseñarle las rutas al perro-guía.

Responsabilidades de un usuario de perro-guía de Leader Dogs

Las responsabilidades de un individuo hacia su perro-guía son numerosas e incluyen: su cuidado general, la alimentación, pasearle, corregirle, alabarle y mucho más. Una parte importante del cuidado que se llevará a cabo durante la jornada de trabajo es la necesidad de que el usuario lleve al perro-guía al lugar designado y aprobado por la empresa para hacer sus necesidades. A menos que se haya llegado a otro acuerdo, el usuario de perro-guía es el responsable de recoger los excrementos.

El usuario de perro-guía de Leader Dogs también debe preparar un plan de antemano con un supervisor o con un compañero de trabajo en caso de que él o ella se enferme, sufra un accidente o tenga que ser trasladado al hospital. En muchos casos, a los perros se les ha autorizado viajar en una ambulancia con un usuario consciente.

Presentación a los compañeros de trabajo

Hay que tener cuidado de no abrumar al perro con la presentación a sus nuevos "compañeros de trabajo". Comience por presentar al nuevo perro-guía a los supervisores y a los compañeros de trabajo más allegados. Un ambiente informal con sólo unas cuantas personas a la vez funciona mejor.

Los compañeros de trabajo no deben acercarse al perro de una manera agresiva, dando voces o repentinamente. Vestimenta poco común, tal como el uso de una máscara de soldadura, puede provocar inquietud en el perro. Bajo ninguna circunstancia debe un empleado dar de comer o tocar al perro-guía sin el consentimiento del dueño. Después de la presentación inicial, el reconocer al perro, incluyendo el mirarle a los ojos, debe de limitarse. Es mejor dar la impresión de que se le está ignorando al perro hasta que éste se haya acostumbrado a su rutina diaria.

La presentación del usuario de perro-guía a un público más amplio y la educación de compañeros de trabajo pueden ser mejor cumplidas por correspondencia departamental o por medio de un artículo en el boletín de la empresa.

Situando al perro

Dependiendo del entorno de trabajo, el usuario de perro-guía y su supervisor tendrán que decidir donde situar al animal durante las horas de trabajo. Si el dueño y el perro-guía no pueden trabajar lado a lado, la ubicación debe ser conveniente para la persona, teniendo en cuenta la seguridad del perro y el interés de éste. La personas caminando, los carros de herramientas, la maquinaria, el ruido, los productos químicos y otros desechos pueden ser una distracción, además de ser perjudiciales para el perro.

Cada perro-guía graduado de Leader Dogs recibe una "correa para atarle" para mantener al perro en un área seleccionada. Si es necesario dejar al perro en otra habitación o sin vigilancia, el dueño puede dejar un hueso de nylon y música suave para mayor comodidad del perro. En ningún momento se le debe permitir al perro vagar suelto a su antojo.

Desafíos en el lugar de trabajo

A pesar del mejor entrenamiento pueden surgir problemas. Por favor recuerde que los usuarios de perros-guía de Leader Dogs son totalmente responsables de controlar, corregir y de alabar al perro. Si otros intervienen sólo confundirá al perro y dificultará el rendimiento general del equipo formado por el usuario y el perro-guía.

Los supervisores, u otros responsables de las evaluaciones de trabajo, deben tener cuidado de no confundir el desempeño laboral del perro con el del empleado. Además, el empleado tiene que tener en cuenta que el comportamiento inapropiado del perro puede tener un impacto negativo en su productividad.

Si la discusión directa de las preocupaciones del lugar de trabajo con el usuario de perro-guía no resuelve los problemas en cuestión, éstos pueden ponerse en contacto con Leader Dogs for the Blind. En la mayoría de los casos, la implicación de Leader Dogs en ​​los problemas del lugar de trabajo se limitarán a problemas que tenga el dueño con el perro-guía. No nos involucramos en conflictos laborales.

Normas generales para un perro-guía

  • Un perro-guía es un perro que está trabajando y no se le debe llamar ni acariciar sin el permiso de su dueño. Un perro-guía está trabajando siempre que lleve el arnés incluso cuando esté sentado o acostado.
  • Evite el contacto visual con un perro-guía que está trabajando para evitar que el animal se distraiga.
  • No sujete al perro-guía o su arnés sin permiso. Con frecuencia, si una persona ciega necesita ayuda, él/ella lo pedirá. Si parece que la persona necesita ayuda, pregúntele primero.
  • Cuando proporcione direcciones a una persona que usa un perro-guía, hable con la persona, no con el perro. Asegúrese de utilizar indicadores detallados y fáciles de seguir como: “vaya dos cuadras en dirección norte y después hacia al este” o “gire a la izquierda y siga por dos cuadras”.
  • Por favor no dé de comer a un perro guía, incluso cuando no está trabajando, ya que siguen una dieta prescrita por un veterinario.